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Opeth - Heritage


Llevaba años esperando que Opeth editase este disco. No deseando. Pero sí esperando que ocurriera, porque parecía algo perfectamente vaticinable.


Llegó el disco progresivo y setentero para parecía del todo ineludible en la evolución de Mikael Akerfeldt y sus chicos. Lo verdaderamente raro es que no hubiera ocurrido antes.   Resultaba incluso extraño (y en cierto modo es un mérito) que Opeth, una banda en constante crecimiento, siguiera apoyándose de forma tan clara en ciertos elementos extremos y conservando tantas trazas de su pasado Death Metal.


En "Heritage", Opeth se desprovee de esa crudeza y esa dureza que, de una forma u otra, siempre ha acompañado todos sus trabajos (exceptuando su "Deliverance", que fue concebido con un disco "tranquilo").


Pero aquí la ecuación no es Menos Duro=Más Comercial. Ni mucho menos.


En las composiciones de "Heritage" no hay visos de intencionalidad comercial. El talento está al servicio de la música. Y Akerfeldt ha querido una vez más poner a prueba su capacidad. Junto a la ausencia de las voces guturales (uno de las novedades más drásticas de "Heritage"), llama sobremanera la atención el toque "folk" añadido por Opeth a su música progresiva. Lo eléctrico cede paso en beneficio de lo acústico y un teclado con un papel de primer orden en el reparto.


Destacados temas como "The Devil's Orchard" y "Slither" hacen parcialmente de puente, de transición, entre los Opeth de los últimos tiempos y esta versión 2011 de Opeth, que es casi lo mismo que decir una versión 1971 (ficticia, claro está) de Opeth. Otras composiciones, como "Nepenthe" o "Haxprocess", suenan más delicadas, más progresivas, más envolventes y más atmosféricas.


Reitero, porque el debate está abierto: ¿esta dulcificación encubre una jugada comercial? Pienso que en modo alguno. No creo que "Heritage" vaya a hacer sumar nuevos seguidores a Opeth. Al contrario, pueden dejar por el camino a algunos que crean que la banda se ha edulcorado en exceso.


Sinceramente, añoro ciertas dosis de brutalidad y echo en falta algo más de metal en la nueva fórmula musical de Opeth. Diría incluso que "Heritage" está lejos de figurar entre lo mejor de su sobresaliente discografía. Y, sin embargo y a pesar de todo, no queda si no descubrirse el sombrero ante otra muestra de la genialidad de la banda.


Desde hace una década y media, vienen regalándonos joya tras joya. Es muy probable que no haya otra banda en el género que haya editado de una forma tan constante y regular tantas obras maestras de forma consecutiva, sin pinchar en algún momento del camino.


Si Opeth hubieran desaparecido hace una década, llevaríamos diez años clamando por su vuelta, por una hipotética reunión. Y estaríamos otros cuarenta años igual. Es una fortuna tenerlos aquí, con nosotros, sin que falten a la cita. Como ocurre en las relaciones de pareja, no esperes a que ya no estén aquí para darle valor a todo esto.

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Año
2011
Sello
Roadrunner Records
Puntuación
8/10