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Megadeth - Th1rt3en


He leído críticas feroces contra este disco. Ya os lo adelanto: a mí me ha gustado.


Inferior cualitativamente hablando a "Endgame" y, por supuesto, los grandes clásicos de la franquicia "Megadeth", "Th1rt3en" es, a pesar de todo, un disco muy disfrutable. De ésos que te hacen pasar un buen rato. Sin otras pretensiones. No más. Pero tampoco menos.


No tan áspero como su anterior trabajo, el sonido que presenta este nuevo álbum es bastante más comercial. Eso sí, sanamente comercial.


No creo que haya grandes propósitos ni altas miras detrás de este trabajo. Ni vender decenas de millones de discos ni pasar a la posterioridad como uno de los grandes discos del metal del siglo XXI. Y ahí residen las debilidades, pero también las fortalezas de "Th1rt3en".


Su sonido bascula entre el thrash y el heavy metal, con unos Megadeth que nos retrotraen la primera mitad de los 90, bebiendo de las fuentes de sus discos "Countdown To Extinction" (1992) y "Youthanasia" (1994). No en vano, algunos de sus temas fueron compuestos en aquella época, tal es el caso de "Millenium Of The Blind" y "New World Order".


Los temas buscan ser directos, redondos, contractivos, depurados. Quienes esperen encontrar a los Megadeth con piques guitarra vs guitarra de veinte solos terminarán decepcionados. Quienes busquen canciones expansivas de nueve o diez riffs distintos, también.   La creatividad al servicio de lo simple. Lo directo por encima de lo épico.


"Public Enemy No.1" es un tremendo single, como lo fueron en el pasado "Angry Again", "Symphony Of Destruction" o "Train Of Consecuences". Su estribillo es tremendamente adictivo.


Sobresalen temas como la machacona "Guns, Drugs & Money", la espídica "Never Dead" y la "patea-culos" "Wrecker", por citar sólo algunos ejemplos.


Aun así, no es oro todo lo que reluce. "Th1rt3en" también esconde alguna que otra medianía, como "Millenium Of The Blind" (entendemos perfectamente por qué fue descartada en su día del listado final de "Youthanasia"), y rellenos varios, como "Deadly Nightshade", en el tramo final del disco.


Afortunadamente, "13" cierra el álbum de forma brillante. Es, en cierto modo, el tema "distinto" del disco. La excepción que confirma la regla. Cadencioso, melancólico, oscuro, introspectivo. Es otra cara de Megadeth que durante el resto del disco se muestra oculta.


De alguna forma, "Th1rt3en" pasará a la historia por suponer el retorno del bajista Dave Ellefson y poco más. Pero Dave Mustaine es perro viejo y, sin duda, conoce qué resortes tocar para que un tema sea bastante más que resultón.


Como parte de tu discografía, con el paso del tiempo, es posible que termines no escuchando mucho este trabajo. Pero, cada vez que lo hagas, sacarás en conclusión que has disfrutado de principio a fin los 57 minutos de metal contenidos en esta última entrega de Megadeth.

13.jpg

Año
2011
Sello
Roadrunner Records
Puntuación
7/10